DIETA ANTIESTRÉS
1. Desayuno
Comienza tu día con fruta fresca. Recuerda lavar bien las frutas, y pelarlas de ser posible. Si bien debes controlar y minimizar el consumo de cafeína y energizantes, el cuerpo ya estará acostumbrado a un aporte extra de cafeína por la mañana. Toma una taza de café, y agrega leche para contribuir a tu alimentación.
Si sueles comer pan, procura comer integrales. Consumir fibra te ayudará a una mejor digestión y eliminación de los residuos alimentarios de tu organismo, favoreciendo una mejor absorción de nutrientes y una sensación general de bienestar y comodidad. Los panes “negros” te ayudan a combatir el estreñimiento y el tránsito lento, por lo que te sentirás más liviano y dispuesto a enfrentarte a la jornada.
Para la hora de media mañana, evita los alimentos con altos contenidos de azúcares. Consume frutas frescas, yogures, o snacks saludables. Los bastones de vegetales frescos son una gran elección.
2. Almuerzo
Para el almuerzo, no olvides de hacer un alimento balanceado. Olvídate de la comida rápida saturada de grasas. Elige, en cambio, proteínas y vegetales frescos. No olvides finalizar el almuerzo con un rico postre, de preferencia una fruta fresca ácida, para sentir buena saciedad y alimentación, sin quedar demasiado lleno o somnoliento.
Para la media tarde haz un refrigerio antiestrés. Consume algún lácteo, como un yogurt, un saludable vaso de leche o un sándwich de pan negro con una rica porción de queso. Evita el consumo de cafeína y de azúcares en exceso, pues esto sólo contribuiría al estrés, previniendo que tu cuerpo se relaje hacia el final de la jornada.
3. Cena
Para la hora de la cena, recuerda la regla de oro: desayuna como un rey, almuerza como un príncipe, y cena como un mendigo. Una cena liviana, con vegetales o consomés, será la mejor elección, y facilitará el sueño y el buen descanso, previniendo así la acumulación de cansancio, tensiones y malestares.



